En esta nueva entrada, os propongo un plato típico de Asturias, Verdinas con marisco.
Las Verdinas son unas judías pequeñas de color verde como su propio nombre indica y son del Conceyu de Llanes.
Ingredientes: (6 raciones)
- 500grs. de Verdinas
- 1/2 kl. de langostinos frescos.
- 1/2 kl. de almejas.
- 1 cebolla.
- 1 puerro.
- 4 dientes de ajo.
- perejil.
- 2 hojas de laurel.
- 1 cucharada de harina.
- 1 cucharadita de pimentón.
- 1 vaso de Manzanilla. (Vino)
- Aceite de oliva virgen extra de Madrid.
Preparación:
El día anterior ponemos las verdinas en remojo con abundante agua (12 horas). Pelamos los langostinos y reservamos. En una cacerola ponemos un chorreón de aceite de oliva virgen extra e introducimos las cabezas y demás cascarones de los langostinos, cuando estén frititas, con una cuchara de madera aplastamos todo bien y echamos agua para hacer un caldo espectacular. Pasamos por la batidora y después colamos el caldo.
Al día siguiente, ponemos las almejas en agua con sal para que suelten toda la arena que puedan tener.
En una cacerola ponemos los ajos, las Verdinas, el puerro una hojita de laurel partida en tres para que suelte más sabor y el caldo de los langostinos, reservamos un par de vasos para asustar a las Verdinas cuando empiecen a hervir, (tres veces). Espumamos y cocemos durante 1 hora y media.
Cuando veamos que están casi a punto, preparamos las almejas.
En una cacerola echamos otro chorreón de aceite de oliva virgen extra e introducimos la cebolla muy picadita, podéis poner también un par de dientes de ajo machacado, cuando este la cebolla dorada, le ponemos la harina y el pimentón, le damos unas vueltas e incorporamos la Manzanilla y una pizca de sal.
Es el momento de añadir las almejas, tapamos y a esperar que se abran. Mientras en una sartén con otro poco de aceite, salteamos los langostinos.
Cuando las almejas estén abiertas le ponemos el perejil picado y las incorporamos con todo el caldito a las Verdinas, muy suavemente para que no se machaquen las judías, dejamos al fuego 5 minutos y al lío.
Emplatamos incorporando los langostinos. (Yo los pongo al final en el plato para que no se queden con la textura gomosa, manías mías.)
Este pedazo de plato lo hemos maridado con unas sidrinas que nos trajimos de Asturies.
En fin, lo dicho un placer para los sentidos.


